The Piano Player, Stuttgart 2019

a partir de 6.000,00 €
Tamaño:

Lámina de calidad museística y de archivo en los siguientes tamaños:

60 × 45 cm (tirada: 25 + 3 ejemplares del artista/AP), 6.000 €
80 × 60 cm (tirada: 15 + 2 ejemplares del artista/AP), 9.000 €
120 × 90 cm (tirada: 10 + 2 ejemplares del artista/AP), 13.000 €
180 × 135 cm (tirada: 5 + 2 ejemplares del artista/AP), 22.000 €

En las obras de TINA TRUMPP, el piano y el cuerpo humano entablan un diálogo silencioso. Lo que comienza como sonido se convierte en forma; lo que comienza como mirada se transforma en ritmo. La pianista, en la encrucijada entre la concentración y la entrega, encarna el frágil equilibrio entre la disciplina y la emoción. Sus manos, que trazan melodías sobre las teclas, reflejan las líneas y curvas del cuerpo: ambas son instrumentos de profunda expresividad, más allá del lenguaje.

El desnudo, que en la historia del arte suele reducirse a un objeto de deseo, se reinterpreta aquí como un estado de autenticidad: un retorno a lo esencial. En las fotografías de TINA TRUMPP, la desnudez no es una exposición, sino una liberación: una resonancia visual del tono interior que la propia música evoca. El cuerpo se convierte en un instrumento de la verdad, que oscila suavemente entre la fuerza y la sensibilidad.

La luz, la sombra y la piel componen nuevas sinfonías de intimidad. Cada imagen encierra una forma de silencio, una pausa entre las notas en la que la emoción resuena y la respiración se hace visible. En esta unión entre sensualidad y espiritualidad, Trumpp revela la música invisible del ser: sutil, delicada y profundamente humana.

Lámina de calidad museística y de archivo en los siguientes tamaños:

60 × 45 cm (tirada: 25 + 3 ejemplares del artista/AP), 6.000 €
80 × 60 cm (tirada: 15 + 2 ejemplares del artista/AP), 9.000 €
120 × 90 cm (tirada: 10 + 2 ejemplares del artista/AP), 13.000 €
180 × 135 cm (tirada: 5 + 2 ejemplares del artista/AP), 22.000 €

En las obras de TINA TRUMPP, el piano y el cuerpo humano entablan un diálogo silencioso. Lo que comienza como sonido se convierte en forma; lo que comienza como mirada se transforma en ritmo. La pianista, en la encrucijada entre la concentración y la entrega, encarna el frágil equilibrio entre la disciplina y la emoción. Sus manos, que trazan melodías sobre las teclas, reflejan las líneas y curvas del cuerpo: ambas son instrumentos de profunda expresividad, más allá del lenguaje.

El desnudo, que en la historia del arte suele reducirse a un objeto de deseo, se reinterpreta aquí como un estado de autenticidad: un retorno a lo esencial. En las fotografías de TINA TRUMPP, la desnudez no es una exposición, sino una liberación: una resonancia visual del tono interior que la propia música evoca. El cuerpo se convierte en un instrumento de la verdad, que oscila suavemente entre la fuerza y la sensibilidad.

La luz, la sombra y la piel componen nuevas sinfonías de intimidad. Cada imagen encierra una forma de silencio, una pausa entre las notas en la que la emoción resuena y la respiración se hace visible. En esta unión entre sensualidad y espiritualidad, Trumpp revela la música invisible del ser: sutil, delicada y profundamente humana.