Lámina de archivo de museo en los siguientes tamaños:
60 × 45 cm (edición de 25 ejemplares + 3 copias de autor), 6.000,- euros
80 × 60 cm (edición de 15 + 2 copias de autor), 9.000,- euros
120 × 90 cm (edición de 10 + 2 copias de autor), 13 000 euros
180 × 135 cm (edición de 5 + 2 copias de autor), 22 000 euros
En *A Woman’s Worth It* se respira una calma silenciosa, un momento que parece existir casi fuera del tiempo. La mujer retratada no posa, no busca ser vista y, sin embargo, su presencia llena toda la estancia. Transmite dulzura, pero al mismo tiempo es inconfundible.
La luz se desliza suavemente sobre su cuerpo y revela tanto como oculta. No se trata de una revelación, sino de la autenticidad: de llegar a uno mismo, libre de mecanismos de defensa. En este silencio reside una fuerza especial: no es ruidosa ni ostentosa, sino tranquila, firme y profundamente sentida.
Para TINA TRUMPP, el desnudo no representa únicamente el cuerpo humano, sino lo que este encierra: dignidad, conciencia y un valor intrínseco inalienable. La imagen no define a la mujer, sino que le deja espacio para ser ella misma por completo, de forma natural y sin necesidad de justificaciones.
Lámina de archivo de museo en los siguientes tamaños:
60 × 45 cm (edición de 25 ejemplares + 3 copias de autor), 6.000,- euros
80 × 60 cm (edición de 15 + 2 copias de autor), 9.000,- euros
120 × 90 cm (edición de 10 + 2 copias de autor), 13 000 euros
180 × 135 cm (edición de 5 + 2 copias de autor), 22 000 euros
En *A Woman’s Worth It* se respira una calma silenciosa, un momento que parece existir casi fuera del tiempo. La mujer retratada no posa, no busca ser vista y, sin embargo, su presencia llena toda la estancia. Transmite dulzura, pero al mismo tiempo es inconfundible.
La luz se desliza suavemente sobre su cuerpo y revela tanto como oculta. No se trata de una revelación, sino de la autenticidad: de llegar a uno mismo, libre de mecanismos de defensa. En este silencio reside una fuerza especial: no es ruidosa ni ostentosa, sino tranquila, firme y profundamente sentida.
Para TINA TRUMPP, el desnudo no representa únicamente el cuerpo humano, sino lo que este encierra: dignidad, conciencia y un valor intrínseco inalienable. La imagen no define a la mujer, sino que le deja espacio para ser ella misma por completo, de forma natural y sin necesidad de justificaciones.